Agua de Mar

AGUA DE MAR: APLICACIONES EN EL ÁMBITO DE LA COOPERACIÓN PARA EL DESARROLLO HUMANO Y SOSTENIBLE

INTRODUCCIÓN:

La vida nació en el mar. Sin embargo, cuando hablamos del binomio -agua y vida- damos por sentado que hablamos del agua dulce, marginando al agua de mar que representa el 97% del total del agua en nuestro planeta; y ello seguramente, por la existencia de firmes prejuicios y a priori generalizados sobre el agua de mar, de la que se dice que no se puede beber porque perjudica a la salud, que no se puede usar sin tratar o que no sirve para regar. Todas ellas afirmaciones falsas.

adentra nace en 2010 con el objetivo de dar a conocer las potencialidades del agua de mar, aplicada en innovadores proyectos de cooperación al desarrollo en las áreas de agricultura, ganadería, higiene y saneamiento, medio ambiente, nutrición y salud. Porque somos conscientes de que el agua de mar, con su enorme versatilidad, puede ayudar a reducir la pobreza en el mundo. Educar en las propiedades y usos del agua de mar se convierte en un eje trasversal de trabajo en todos nuestros proyectos; pues de esa forma se asegura su apropiación y sostenibilidad, a la vez que se clarifica la desinformación y los prejuicios generalizados que existen en torno a las características y usos del agua de mar.

Porque el agua de mar no es agua con sal. Es el nutriente orgánico más completo que existe en la naturaleza. Compuesto por ácidos nucléicos, aminoácidos esenciales, grasas y minerales; además de fitoplancton y  zooplancton, proteínas – kril/omega3-, huevos y larvas  de peces, cadenas de carbono, y diez mil millones de virus y nueve mil millones de bacterias  no patógenas, por cada litro de agua de mar, con un ph. de 8.4.

Estudios realizados en distintas universidades de todo el mundo han puesto de manifiesto las propiedades y beneficios que la ingesta de agua de mar aporta a nuestro cuerpo; un cuerpo compuesto de millones de células vivas que están en contacto directo con un líquido extracelular, que es en esencia, líquido marino, pues posee la misma identidad física y fisiológica que el agua de mar y de ahí que nuestras lágrimas, sangre y sudor, sean ligeramente salados. En ese líquido extracelular suceden la mayoría de reacciones e intercambios bioquímicos del organismo. Cuando este líquido está viciado por cualquier causa (envenenamiento químico o microbiológico, fallas en los aportes alimenticios, desnutrición, insuficiencias en los órganos de eliminación, etc.), el consumo de agua de mar es de gran valor terapéutico ya que restablece la composición original de nuestro medio interno, desintoxicándolo, hidratándolo y nutriéndolo. Las células de nuestro cuerpo pasan de vivir en una piscina de agua pobre y sucia a una de agua saludable.

El francés René Quinton descubrió las propiedades del agua de mar, salvando la vida de miles de niños desnutridos y aquejados de numerosas enfermedades. En 1906, en una epidemia de cólera infantil con muy alta mortalidad, salvó al 100% de los niños tratados con lo que él denominó “plasma marino”, es decir, agua de mar isotónica, obtenida por la mezcla de agua de mar y agua dulce. A partir de entonces, se fueron abriendo numerosos dispensarios marinos en París, y poco a poco en toda Francia, donde se crearon servicios de inyecciones de agua de mar en muchas secciones de hospitales y de obras benéficas de la época, así como en hospitales y clínicas de Estados Unidos, Italia, Suiza, Bélgica, Holanda, Egipto y Argelia.

Por sus importantes descubrimientos científicos y por haber salvado miles de vidas por las enfermedades que diezmaban a la población en aquella época, Quinton mereció el reconocimiento de la comunidad científica, por lo que recibió el Premio de la Academia de Ciencias de Francia. Tras su muerte y con el progresivo avance de los antibióticos y vacunas producidos por la lucrativa industria farmacéutica el “plasma de Quinton o plasma marino”, fue cayendo poco a poco en desuso, y olvidándose gradualmente la labor desarrollada por el sabio autodidacta.

Cincuenta años más tarde, y siguiendo el camino iniciado por Quinton, el agua de mar vuelve a emplearse para luchar contra la desnutrición y la enfermedad en muchos países empobrecidos. Recogida directamente de las playas (y tras dejarla en decantación durante unos pocos días), el agua de mar se consume, sola o mezclada con agua dulce, jugos, zumos, etc., en Nicaragua, México, Colombia, Ecuador, Uruguay, Argentina, Chile, República Dominicana, y muchos otros países de América latina fundamentalmente, donde se han ido creando puntos de distribución en los que se ofrece agua de mar gratuitamente para su consumo. En Nicaragua, donde la ley posibilita que los médicos de la medicina oficial puedan prescribir a sus pacientes el consumo de agua de mar, ya hay casi 100 dispensarios marinos funcionando. El de Managua recibe mensualmente 6000 litros de agua de mar, que después distribuye gratuitamente a otros lugares del país.

Pero el agua de mar también se consume en países económicamente favorecidos, recogida directamente del mar o envasada lista para su consumo, puesta a la venta en establecimientos de alimentación. Se bebe sola o mezclada con agua dulce, y también como ingrediente en la cocción de alimentos, a los que enriquece naturalmente por los minerales orgánicos y biodisponibles que les aporta gratuitamente, potenciando al mismo tiempo su sabor. El agua que se comercializa envasada, sólo es objeto de un proceso de filtración, sin que se le aplique ningún otro tratamiento (como la desalación) ni manipulación química. Las extraordinarias propiedades del agua de mar permiten que también pueda adquirirse en las farmacias (droguerías, boticas), en forma de ampollas mono dosis, destinadas fundamentalmente a su consumo por deportistas que quieren recuperar rápidamente las sales minerales que pierden tras su actividad física; como sprays y nebulizadores nasales, o finalmente, como productos específicos destinados a la limpieza y cuidado del oído.

El agua de mar, biodisponible, gratis, abundante, de fácil extracción y al alcance de todo el mundo, puede contribuir a romper el círculo vicioso de la pobreza y de la desigualdad en muchos lugares del planeta, contribuyendo también de manera significativa a paliar los efectos derivados de la escasez de agua dulce; cada día más acuciantes como consecuencia del cambio climático. Sus propiedades, amplias y polivalentes, permiten su utilización para muchos otros usos, más allá de los vinculados con la nutrición y salud.

Agricultura y ganadería

Aunque desconocido por la gran mayoría, el agua de mar se ha utilizado desde tiempos ancestrales para el uso agrícola y ganadero. El aumento de la población mundial junto con la acuciante escasez de agua dulce en muchos puntos del planeta, hace que hoy en día, la utilización del agua de mar, aplicada

Agricultura y ganadería

en el desarrollo de la agricultura y ganadería, sea fuente de esperanza para la supervivencia de millones de seres humanos que viven en condiciones extremas y que sufren para conseguir el suficiente alimento para su supervivencia.

El uso del agua del mar en la agricultura es además una clara alternativa para alcanzar la soberanía alimentaria de los pueblos, y para hacer de esta actividad, una actividad sostenible que no comprometa el futuro del planeta y de las generaciones venideras. Una agricultura con base en el agua del mar, permite ahorrar agua dulce, reducir la aplicación de fertilizantes y productos fitosanitarios, conseguir alimentos con un mayor valor nutricional, mejorar suelos degradados y crear vergeles en eriales. La agricultura con agua de mar representa también una oportunidad para la mejora de las condiciones de vida de muchos pueblos y comunidades campesinas.

Saneamiento y abastecimiento

El 55% del agua de mar es cloro, esto la convierte en un desinfectante natural, perfecta para el tratamiento y desinfección, tanto en aguas para consumo humano y animal, asi como en la desinfección de sistemas de desagues, fosas secticas, pozos de vertido de basuras etc. 

Saneamiento y abastecimiento

Ningún virus o bacteria de procedencia terrestre puede sobrevivir en el mar.

El agua de mar, gratis, abundante y fácilmente disponible en miles de quilómetros de costas de todo el mundo; o accesible mediante pozos al haber penetrado tierra adentro desde la línea costera, es una verdadera solución y en muchos casos, la única esperanza para miles de comunidades, y millones de personas, que viven en condiciones de alta vulnerabilidad debido a que cada vez hay menos agua dulce disponible, o simplemente ya ha desaparecido, en el entorno en el que viven.

Medio ambiente

La naturaleza nos brinda miles de ejemplos por todo el mundo de zonas costeras e islas, que aún careciendo de fuentes de agua dulce, cuentan con una frondosa vegetación que surge y vive en o junto al mar, en perfecta sintonía con el medio, conformando un ecosistema rico en biodiversidad. Ello constituye una prueba de la posibilidad de verdear zonas áridas o desérticas.

Medio ambiente

En nuestro planeta, el 97% de agua es agua de mar; en tanto que un 2% corresponde a agua dulce (ríos, lagos y aguas subterráneas). Un agua dulce cada día más escasa y cuya escasez puede provocar en un futuro próximo nuevos conflictos armados que serán más intensos que los desatados para controlar los recursos energéticos, según afirman los expertos. Sin embargo, las diferentes utilizaciones del agua de mar que adentra propone, y que hemos presentado brevemente, pueden paliar en gran medida ese oscuro horizonte.

Nutrición, higiene y salud

El cloro es el primer componente del agua de mar, aproximadamente 19 g por litro. De todos es conocido que el cloro, al igual que el yodo, tiene importantes funciones anti bactericidas. El uso de agua de mar en la higiene personal (lavado de manos, dientes, cara, pies, etc), así como para 

Nutrición, higiene y salud

la higiene del hogar (lavado de vegetales, cacharros de cocina, suelos, paredes, mosquiteras, etc) puede ser un elemento básico para la mejora de la higiene de millones de personas en el mundo; lo que podría evitar muchas muertes en el mundo. Según datos de la OMS, 2017, más de una cuarta parte de las muertes infantiles podría evitarse con medidas de higiene.

El derecho al agua, higiene y saneamiento, la alimentación y la salud son derechos humanos fundamentales reconocidos internacionalmente, cuya consecución sigue siendo hoy en día un reto para la cooperación internacional al desarrollo en muchos países empobrecidos.

adentra sabe que el agua de mar, es un bien común perfecto para lograrlos.